Seguro que todas habéis sufrido la tortura del uniforme escolar:

Faldas saco, camisas sin ninguna gracia, leotardos incómodos y zapatones que no haría estilosos ni la mismísima señorita Chung. Para colmo, no sé vosotras, pero yo tenía prohibidísimos los complementos para el pelo, los pendientes largos, la falda por encima de la rodilla, las prendas de abrigo que no fueran azul marino…. etc.
Hasta aquí nada del otro mundo.
Ahora resulta que llegan las chicas de Gossip Girl y, vestidas con los uniformes del Constance Billard son las más estupendas de la galaxia. Vale, que todas son monísimas, tienen piernas kilométricas y, para qué vamos a engañarnos, un buenísimo estilista. Pero no hay derecho.


Me encantaría ver como Queen S y Queen B son capaces de llevar con estilo ese horroroso pichi a cuadros que todavía es capaz de provocarme sudores fríos y, que ha conseguido, que por muy de moda que esté el tartán a mi me produzca sarpullido.
Y es que a las chicas de Upper East Side, sí que se les permite customizar sus uniformes con botas mosqueteras, adorables diademas o preciosos bolsos de Balenciaga y Cia.


Y nosotras sufriendo la mochila carrito…

En fin, lo dicho, una injusticia.
Besos
T.
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JAJAJJAJA buenísima entrada ! Yo he llevado la de la primera imagen,y después llevé otra muy distinta…y dentro de lo malo prefiero la primera ! jajaja
Gracias por recordar mi infancia !
Saludos y Besos